No puedo dejar de pensar que estamos pasando por un periodo raro en la historia. En estos últimos meses parece ser que el recambio gerenacional está sucediendo de la noche a la mañana y con cada mate, nos enteramos de una muerte nueva.
El mundo ya no es lo que era y eso no es noticia. El pronóstico del cataclismo del 2012 parece cada vez más cercano y no hay analista que pueda decirnos de qué se tratará. Cada vez están más cercanas las muertes; antes moría una estrella de hollywood de los 50´s, ahora se mueren artistas de los 80´s y genios del 2000.
Creo que el ejemplo más claro es Jorge Guinzburg. Jorge es absolutamente contemporaneo a nosotros, y de alguna forma, es como si el tiempo le hubiera dicho "es tiempo de darle lugar a los pibes" y de los 50 lo pasa a retiro.
No son pocas las veces que pienso que todo ésto es la antesala de la partida de Fidel. Y ahí sí, ya está, ahí tenés tu siglo XX bien pisado, pasado y no se si pensado.
Y mientras esperamos que surgan nuevos genios, tristemente descubrimos que no encontramos los acordes de Patricio Rey en otro escenario, la polenta de Sumo en otra pelada y la picardía de Jorge en otro periodista.
Queda claro a esta altura que nos tenemos que conformar con Los tipitos y saltar. Saltar mucho, y bien alto.
Que el temblor va a ser grande.