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Un domingo cualquiera

Hoy:

- Mi compañera de casa compró uno de esos campanilleros que golpean la puerta al entrar y dan ruidito a local de velas. Me gustó que lo haya traído.

- Me senté en el parque centenario a leer. Terminé un capítulo.

- El 135 tardó veinte minutos. Tomé un taxi pero cometí el gravisimo error de voltear la cabeza al momento de decir "Castro Barros". Por supuesto venía el muy puto.

- Me comí cinco medialunas con dos cafés con leche. Exceso de gula o ausencia de amor.

- Después de tres meses me escribió D. y me dijo que estaba bien. "Qué bueno", pensé.

- Escuché Parte de la religión, Tercer Arco e Infame. Panzada de rock nacional.

- Fui al videoclub a alquilar una buena peli. Como no la encontré, me volví con las manos vacías. Parece que estoy adverso al riesgo.

- Me amigué con París.

Comments

Telefone VoIP said…
This comment has been removed by a blog administrator.
Carolina said…
Nada mal para haber sido un domingo sólo con Andrés...
Luli said…
me imagino que a esto te referías con haber estado "muy andrés"
Carolina said…
No me cabe la impunidad, asi que te lo digo: Hoy te estuve leyendo... sí, no conté durante cuánto tiempo, pero me atrevo a decir que mucho. Buscando un blog tuyo de hace tiempo se me pasaron las horas...
Un abrazo.
ccccc said…
la mayoria de mis domingos, no te jodo, son aburridos y diria que tambien "tristes". el domingo me hace pensar en amores no correspondidos y en todo lo que me espera para la semana.
andres, muy copado lo que escribis.

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Lucia

Venía caminando por Castro Barros a las cinco de la mañana. Venía, como tantas noches de fin de semana con mi mp3 en la cintura, haciendo más ligeras las cuadras de regreso.

Es interesante como la noche, el alcohol y la música transforman los recuerdos. Y muchas veces, quizás engañosamente, los malos amores se vuelven buenos, los impiadosos generosos y yo, me vuelvo un poco más sensible.

Fue entonces, que de repente, en el shuffle de la vida, sonó Lucia:

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...

Entendí muchas cosas y me quedé perplejo ante la claridad de Joan Manuel.
La palabra perdóname era para mis oidos lo esencial de la canción.
Sin frío me senté exactamente a las 5.21 am en la esquina de Tarija. La hora la sé porque en un acto de estupidez miré el celular para ver si me habías escrito.

No podía llegar a mi casa con esa carga. Digerí la canción en silencio en el umbral de la c…

Sí, quiero.

Guarden los incautos sus sonrisas prematuras que esto no es una invitación a casamiento. O quizás sí, no lo sé, pero es mucho más que eso.
Mi nombre es Andrés, tengo 33 años y trabajo de lo que me gusta hace 12 años. De chico, creía que en el pasado la vida era en blanco o negro, ahora de grande creo que tiene muchos colores, incluso blanco y negro.
Cuando crecí descubrí la escritura, la lectura y los viajes. Creo que esas tres cosas me formaron como persona, mucho más que la universidad y los ejercicios de derivadas e integrales.
De grande descubrí que esas cosas están bien pero son mucho más lindas con ella.
Ella.
Guarden los enamoradizos su sonrisa de dulce de leche que esto no es una historia de amor. O mejor dicho sí, pero es mucho más que amor. Es una historia de dos vidas que se unieron por casualidad y que formaron otra cosa, que ni siquiera puedo asomarme a conjeturar una definición.
Ella tiene algunos años menos y se malhumora cuando tiene sueño. Yo la abrazo y se le pasa.

El Aguante

Aguante los que le ceden el paso al peatón. Los que renuncian a sus trabajos para emprender.
Los que tiran los papeles en el tacho de basura.
Aguante los músicos que tocan en bares.
Los estudiantes de teatro.
Los que se acostaron a cualquier hora porque se quedaron leyendo.
Los que salen con sus amigos aunque llueva. Los que te invitan una cerveza.
Los que van a las marchas con convicción.
Aguante los que escriben.
Los que mandan cien mails para que se les abra una puerta.
Los que piensan que el amor no es posesión.
Los que viajan solos. Los que compran un vuelo de promoción con el celular desde el colectivo.
Los que se levantan antes que amanezca.
Los que ponen la casa. Los que se ofrecen como asadores.
Los que pueden sentarse en el bar sin poner el teléfono en la mesa.
Los que se animan a convivir.
Los que fabrican cerveza artesanal, esos también, aguante los clichés, por qué no?
Aguante Europa en verano. La bicicleta en primavera. La cama en invierno. Los planes improvisados.
Aguante los que…