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Mañanas

Me cuesta admitirlo, pero yo soy de los que miran la temperatura por la televisión antes de abrir la ventana por la mañana..

Comments

Zoe said…
jajaja, mi viejo hace eso.. pero en un termometro de verdad, a mi la verdad que nunca me importó. soy de las boludas que salen sin campera, y que siempre tienen un buzo y un paraguas en la nochila por mas que haya sol y 30 grados!
asi que el frio o el calor, no me cambian jajaja
Anonymous said…
Admito cierto nivel de desilusion frente al blog de hoy...
Luli said…
Hago lo mismo desde hace años... también prendo la radio pero soy demasiado ansiosa como para esperar que digan la temperatura.

Zoe, deberías probar caminar bajo la lluvia =)

Qué estés Andrés!
Un beso para vos...
Luli said…
Qué estés bien!

(eso quise decir)
Andres said…
Luli,

sí.. la aclaración estuvo bien porque hoy estuve muy Andrés.. aghhhhh...

Anonimo. Y bueno.. no se puede todo, menos si Milka no pasó por aquí...

Zoe.. me gusta más lo de su viejo.. tiene más onda claramente..
Anonymous said…
Seguís dándome respuestas a preguntas que nunca me hice...
Andres said…
Anónimo;

acabo de entender el sentido de su primer post. Lo había entendido de otra forma.
elojosubversivo said…
Ja! Yo también lo hago... pero sólo aquellos días en que no entiendo si tengo frío o calor.
Luli said…
está bien o está mal estar muy Andrés para un Andrés???
Es estar muy para adentro o muy para lo que esperan los demás de Andrés?

confieso que me qudé pensando durante todo el viaje de ida y de vuelta (casa-trabajo / trabajo casa) en esa frase... 2 horas, ponele... qué estar muy Luli en mi caso? mmm buena pregunta para un largo viaje...

Besos y que estés bien Andrés... con y sin coma =)

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Lucia

Venía caminando por Castro Barros a las cinco de la mañana. Venía, como tantas noches de fin de semana con mi mp3 en la cintura, haciendo más ligeras las cuadras de regreso.

Es interesante como la noche, el alcohol y la música transforman los recuerdos. Y muchas veces, quizás engañosamente, los malos amores se vuelven buenos, los impiadosos generosos y yo, me vuelvo un poco más sensible.

Fue entonces, que de repente, en el shuffle de la vida, sonó Lucia:

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...

Entendí muchas cosas y me quedé perplejo ante la claridad de Joan Manuel.
La palabra perdóname era para mis oidos lo esencial de la canción.
Sin frío me senté exactamente a las 5.21 am en la esquina de Tarija. La hora la sé porque en un acto de estupidez miré el celular para ver si me habías escrito.

No podía llegar a mi casa con esa carga. Digerí la canción en silencio en el umbral de la c…

Sí, quiero.

Guarden los incautos sus sonrisas prematuras que esto no es una invitación a casamiento. O quizás sí, no lo sé, pero es mucho más que eso.
Mi nombre es Andrés, tengo 33 años y trabajo de lo que me gusta hace 12 años. De chico, creía que en el pasado la vida era en blanco o negro, ahora de grande creo que tiene muchos colores, incluso blanco y negro.
Cuando crecí descubrí la escritura, la lectura y los viajes. Creo que esas tres cosas me formaron como persona, mucho más que la universidad y los ejercicios de derivadas e integrales.
De grande descubrí que esas cosas están bien pero son mucho más lindas con ella.
Ella.
Guarden los enamoradizos su sonrisa de dulce de leche que esto no es una historia de amor. O mejor dicho sí, pero es mucho más que amor. Es una historia de dos vidas que se unieron por casualidad y que formaron otra cosa, que ni siquiera puedo asomarme a conjeturar una definición.
Ella tiene algunos años menos y se malhumora cuando tiene sueño. Yo la abrazo y se le pasa.

El Aguante

Aguante los que le ceden el paso al peatón. Los que renuncian a sus trabajos para emprender.
Los que tiran los papeles en el tacho de basura.
Aguante los músicos que tocan en bares.
Los estudiantes de teatro.
Los que se acostaron a cualquier hora porque se quedaron leyendo.
Los que salen con sus amigos aunque llueva. Los que te invitan una cerveza.
Los que van a las marchas con convicción.
Aguante los que escriben.
Los que mandan cien mails para que se les abra una puerta.
Los que piensan que el amor no es posesión.
Los que viajan solos. Los que compran un vuelo de promoción con el celular desde el colectivo.
Los que se levantan antes que amanezca.
Los que ponen la casa. Los que se ofrecen como asadores.
Los que pueden sentarse en el bar sin poner el teléfono en la mesa.
Los que se animan a convivir.
Los que fabrican cerveza artesanal, esos también, aguante los clichés, por qué no?
Aguante Europa en verano. La bicicleta en primavera. La cama en invierno. Los planes improvisados.
Aguante los que…