Un milka en mi noche

Monday, September 13, 2010

Ahí voy

Hoy es mi última noche en esta casa.
Tengo sobre el escritorio las llaves de un balcón en Boedo.
Mañana cuando me toque el timbre el flete lloverá un centenar de imágenes. Viajar en flete con tus cosas tiene una impronta muy similar al viaje en taxi a Ezeiza.

La angustia, la esperanza y la alegria de un nuevo porvenir se juntan esta noche en la esquina de Castro Barros y 33 Orientales, y a pesar de ser paralelas, esta noche se cruzan de la misma forma que mi pasado y mi futuro. Y yo allí, sentado oliendo la primavera.

Me llevo los malbones, la bandeja, las telas que me trajiste del norte y el edredón para el invierno que vendrá.

Dejo la habitación vacía de cuatro años, vacía de muebles, vacía de cama y llena de una mirada que aún parece clavada en el techo y se rie en la madrugada.