Un milka en mi noche

Thursday, July 14, 2011

Rutina

Ella vuelve tarde a su casa o así lo intuyo yo. En aquel momento por lo menos era así, una rutina tonta y hermosa.
La espera, la llegada tardía, las ojeras y su luciérgana. Un paseo al chino y su musiquita, como le gustaba decirle a ella a la música cuando sonaba por la noche, mientras esperábamos un sushi eterno o se tramaba algo en la cocina.
Una foto de Sandro debajo de un vidrio esmerilado, una biblioteca que dividía mundos y Gurruchaga a nuestros piés. La vecina noctámbula, el pasillo despintado y el viaje que no fue.
Ella, madre, hermosa y valiente.