Un milka en mi noche

Tuesday, September 25, 2012

Nueces

Me quedaron tres escritos en el tintero sobre vos: dos dulces y uno amargo.
No soy de la idea de que todo tiene que ver la luz por el simple hecho de que fue escrito. Los escritos seguramente quedarán encerrados en bytes o en un frasco.

Hace un par de años adquirí la costumbre de tener un frasco con nueces para las noches de ansiedad. Esto viene a cuento porque cada una de esas palabras fueron escritas con docenas de nueces sobre la mesa. Cada carta se llevó un frasco entero.
Por eso me parece justo devolver las cartas allí y dejarlos en la cocina, junto a la certera esperanza de que algún día lejano, al abrirlos, digan otra cosa.