Un milka en mi noche

Tuesday, December 25, 2012

Adan Buenos Ayres

Esta es una noche como cualquiera, los amigos salen, las chicas se ríen y hacen que se divierten. Quizás les divierta forzar la risa y fingir la diversión. En definitiva, es una forma de divertirse.

Yo me quedo solo con la misma lámpara que conservo sobre mi mesa de luz desde los doce años. Me adentro en los versos más difíciles por ella. Siento, entiendo, que debo estar a la altura de alguna circunstancia. El mundo no me regaló gracia ni destreza. Apenas unos ojos color café que con alguna iluminación nocturna (es decir, casi nula) pueden parecer aceptables, pero ni siquiera eso.

Recorro las hojas de Adan Buenos Ayres. Presiento que el verano en la ciudad y algunos lugares comunes nos van a volver a cruzar. Y ella, a pocos metros de su compañía, me regalará algunos minutos de amable conversación. Minutos que son la llave de salida de esta mediocridad.

"El amor es sólo una metáfora" me habría dicho un transeúnte alguna vez en una charla casual. Nunca pude olvidar esa frase. No sé exactamente qué me quiso decir, pero yo entiendo que conseguir el amor es cuestión de una metáfora bien dicha en el momento justo.

Por eso, me quedo esta noche con Leopoldo Marechal repasando esa forma tan particular de frasear. Deseando que entre todo ese costal de palabras, se tamice aquella que nos una en la más linda metáfora carnal.