Un milka en mi noche

Thursday, August 11, 2016

Un bar, un baño y un final

Entramos en el bar para la famosa charla final. Para despedirnos, decirnos algunas cosas y hacer un pequeño duelo juntos.

El bar por suerte estaba a medio llenar, se podía charlar y teníamos la intimidad necesaria del rincón para dejar algunas lágrimas en la mesa.

Ella habló primero seria, parada en argumentos, seleccionando las palabras. Yo la miraba, pensaba, miraba el bar.

En otra mesa dos chicos jóvenes se tomaban de la mano, se reían y conversaban. Era evidente que estaban en su primavera y que la vida les sonreía. Todos hemos tenido las dos mesas, todos somos las dos mesas.

Al rato fui al baño, más por tranquilizarme que por necesidad. En el pasillo me crucé con la chica de la otra mesa y percibí su mirada en mi. Podía ser que nos conociéramos, pero no era momento, para ninguno de los dos.
Volviendo a mi lugar noté que el chico estaba recargando el vaso con una cerveza y escribiendo un mensaje en un celular viejo, de esos que no traen wapp ni complicaciones.

La charla siguió, yo hablé y argumenté. Volví la vista hacia la otra chica y le vi la sonrisa. Yo había visto esa risa en algún lado. Y la camisa del chico me terminó por develar la cuestión. Esos chicos eramos nosotros.

Esperé el momento que el chico se levantó para ir al baño, torpemente lo seguí hacia el servicio. Lo encontré frente al espejo arreglándose el pelito. Con los ojos un poco rojos me quise hacer el simpático y le pregunté si estaba en su primera cita.
Tercera, me dijo.

Sin dudarlo lo agarré del brazo: Escuchame bien pelotudo, vos no me conocés pero yo si te conozco, y muy bien. En un tiempo esto se va a volver muy complicado. Cuando te griten, cuando mil caballos te corran de atrás y el camión te empuje a la banquina, vos abrazala, que cuando te grita, está gritando de impotencia, del descontrol de sentir el amor desbordando sus sentidos y estallando adentro de ella. Vos abrazala fuerte. Cuanto más te grite, más abrazala.
Por último le aclaré, ya un poco desarmado "ah, y no la dejes ir. Por nada en el mundo.."

Me miré confundido, creo sin entender, y salí del baño.