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Showing posts from 2018

Cuando vas contento a comprar el pan a la mañana.

El pasado

Aprendí a cerrar los ojos
al pasar por tu cuadra
como lo hacía de chico
cuando veía una abeja

al final sigo siendo un niño
que oscurece el mundo un rato y espera
que la abeja y el pasado
vuelen lejos de mi

Alunado

Tuve una época que yo llamo Época Alunada. Sucedió hace poco más de una década, cuando salía de noche a caminar porque estaba convencido de que caminando se piensa mejor. Esto lo hacía únicamente los días de la semana, intuía que en la soledad de la ciudad sucedían las mejores cosas. Así conoocí a Luna.

Luna estaba sentada en el bar La Academía de Callao y Corrientes, hasta ahora el único bar que conozco que abre veinticuatro horas. Yo tenía pensado terminar mi noche leyendo en algún rincón de la ciudad pero su presencia contra la ventana me terminó por convencer de que ese era mi lugar y además, lo sentí como una señal, esa avenida me había traído minutos antes la frase de Goyeneche: ¿No ves que va la luna rodando por callao?

Me senté Campari enfrente a deshojar las hojas de La insoportable levedad del ser. Milan Kundera se había convertido para entonces en mi autor favorito y yo soñaba con viajar a República Checa para pasearme entre sus sombras.
Fue recién después del segundo Campa…

La historia de Vladimir

Vladimir Sokolov vino de Moscú con una idea revolucionaria: instalar el Teatro Realidad en el circuito argentino.
La escencia de su extraña dramaturgia era muy simple: representar en un escenario cosas que realmente pasen.
La crítica lo atacó con certeros argumentos aduciendo que el teatro consistía justamente en ficción y que su obra no era asimisma parte del arte teatral.
Aún así comenzó su epopeya con la presentación de "Me duelen tus abrazos" donde se podía ver, entre otras cosas, al protagonista vómitando en escena.
Lo cierto es que nunca tuvo el éxito esperado. Los actores abandonaron la obra ante la imposibilidad de encarnar mundos ficticios, rehusándose a representarse a sí mismos.

Diezmado su elenco estable, Vladimir encarnó él mismo el papel protagónico en una última función.
Con un público acaso reducido se presentó en el Teatro Municipal de Castelar.
Promediando la velada, Vladimir (personificando el papel de Vladimir) desenfundó un arma y le disparó a su parten…

Ella

Ella vive sola en Almagro. En un primer piso por escalera. Cuando se corta la luz (que pasa muy a menudo en el barrio) tiene un refugio en el bar de la esquina de Guardia Vieja que por la distribución de las usinas y otras yerbas toma la electricidad de la paralela dejando al local inmune de cortes.
Otras noches se escapa a la medianoche para terminar de corregir unos trabajos o escribir algo en su mac 2009 que guardará en alguna carpeta llamada "escritos inconclusos". Al volver camina cantando alguna canción rara que sólo ella conoce. Estudió sociología y aprendió a tocar un instrumento a los veinte años. Ahora tiene algunos más y no ve con desdeño el paso del tiempo sino todo lo contrario. Cuando le hablo de que a mi me asusta un poco el tiempo y su andar, me responde que cada año es un libro para colorear y que es más lindo si lo hacemos juntos. Me gusta esa respuesta. Los miércoles tiene su curso de teatro que asiste a rajatabla, sin importar los otros compromisos. Cuand…

El rock

Viste esas noches que volvés a tu casa manejando por Rivadavia escuchando Rata Blanca al palo, reflexionando de tus cosas, y te preguntas qué onda?
Porque rata a veces te hace pensar. Porque el rock te hace pensar.

Y parás en una heladería dejando el auto besando el cordón amarillo porque nadie quiere regresar a su casa con ese sabor descafeinado de día de oficina.
y pegás heladito y menta granizada.

Y ahí en esa heladería con un cartel grande que dice fundada en 1938 te preguntas algunas cosas,
porque el helado también te interpela.
Entonces pensás ¿qué pruebas hay de que la heladería tenga 80 años? ¿Existe un ente controlador?

Y cuando estás ahí con tu flash re copado ves que sentado en el banco de al lado está el cantante de Turf, sólo, tomando un heladito en vasito, como vos.
Porque él también curte caballito, porque el rock no es solo Mollo en su mansión de Palermo.
Y lo volvés a mirar al chabón, con sus dedos pegoteados, como vos, y te decís, loco, acá también hay rock.

Y no me …

El Aguante

Aguante los que le ceden el paso al peatón. Los que renuncian a sus trabajos para emprender.
Los que tiran los papeles en el tacho de basura.
Aguante los músicos que tocan en bares.
Los estudiantes de teatro.
Los que se acostaron a cualquier hora porque se quedaron leyendo.
Los que salen con sus amigos aunque llueva. Los que te invitan una cerveza.
Los que van a las marchas con convicción.
Aguante los que escriben.
Los que mandan cien mails para que se les abra una puerta.
Los que piensan que el amor no es posesión.
Los que viajan solos. Los que compran un vuelo de promoción con el celular desde el colectivo.
Los que se levantan antes que amanezca.
Los que ponen la casa. Los que se ofrecen como asadores.
Los que pueden sentarse en el bar sin poner el teléfono en la mesa.
Los que se animan a convivir.
Los que fabrican cerveza artesanal, esos también, aguante los clichés, por qué no?
Aguante Europa en verano. La bicicleta en primavera. La cama en invierno. Los planes improvisados.
Aguante los que…

Seré

Soñé que estaba detenido en la Mansión Seré. 
Una noche se acerca un oficial y me pregunta si manejaba bien eso del facebook. "Es que tenemos que difundir las actividades del centro, queremos que la gente sepa que éste es un centro moderno de corrección del pensamiento. ¿Vos podés hacerlo?" 
A la vez que me preguntaba, me señalaba una máquina de escribir oxidada, manchada con sangre.
Al arrimarme, sin opción, noté que en el carretel ya estaba puesta una hoja, con una frase. Decía "Avisen que estoy acá".

Noches no tan buenas

La peor Navidad de mi vida fue sin dudas la del 90.
Una semana antes del 24 recuerdo que le pregunté a mi mamá si nos íbamos a morir.
Seguramente había escuchado algo al respecto en la televisión o en las noticias. Mi mamá, con cariño y cuidado me dijo que sí, que todos nos íbamos a morir. Yo la miré fijo y quise confirmar:
- Pero vos no, no?
Su respuesta fue un abrazo largo y fuerte. En esa época yo me juntaba muy seguido a jugar con mis compañeros de la primaria. Al día siguiente al descubrimiento y al abrazo, fui corriendo a contarlo. Tenía la (triste) primicia: todos nos íbamos a morir y ellos no lo sabían. Apenas llegué lo escupí. Al parecer todos estaban al tanto de cómo venía la mano con la vida menos Matias, el dueño de la casa, que lloró toda la tarde desconsoladamente. Fue un día triste y confuso para todos. Durante una semana no nos vimos. Supongo que hubo llamados de por medio entre padres para aclarar el tema y unificar un discurso. Llegó Navidad y con la expectativa de …